martes, 20 de noviembre de 2012

CRÓNICA: Pitazo final- La historia después del retiro


“Y algún mal día
 el jugador descubre que se ha jugado la vida a una sola baraja
y que el dinero se ha volado
 y la fama también.
La fama, señora fugaz,
no le ha dejado ni una cartita de consuelo.”
(El fútbol a sol y sombra)
POR: GIANFRANCO HEREÑA
El árbitro ha hecho sonar su silbato. Rápidamente, las cámaras le buscan como si de pronto fuese el único individuo dentro del campo. Encuentran finalmente al héroe de tantas jornadas y enfocan su rostro agrietado de cansancio.
El jugador decide dar la vuelta olímpica por última vez. Al igual que en su debut, las piernas le tiemblan. Camina con sordidez alrededor del campo, perdido, con el torso desnudo. Tiene la piel empapada en sudor, la exprime, se la coloca alrededor del cuello y la bambolea.
Bien sabe este hombre que todo termina aquí. La edad lo sorprendió cansado y maltrecho pasada la treintena. Hoy vuelve la mirada hacia atrás para buscar un refugio a sus fantasmas y se da cuenta de que la sociedad ‘pelotera’ le ha devorado los músculos y la juventud.
Dese pequeño lo supo. El mundo entero le envidió por poseer el talento que tenía para manejar un balón. Nunca tuvo que preocuparse mucho en la escuela porque, al fin y al cabo, a este suertudo ganador le iban a pagar por divertirse.
Sin más, decidió que ese sería su futuro. Los empresarios lo compraron, lo vendieron, lo prestaron; y él se dejó llevar a cambio de la promesa de más fama y más dinero. Cuanto más éxito tuvo, y más dinero ganó, más preso estuvo a ser moneda de intercambio entre club y club.
Tan pronto como se avecina el final del túnel, percibe que es un anciano sin serlo. Con los ojos llorosos sabe que el presente ahora es pasado. Su incertidumbre, acertada incertidumbre, será la que determine su destino cuando las luces del estadio se apaguen y se coloque el buzo de su equipo por última vez.



No hay comentarios:

Publicar un comentario